Quisiera evaporarme, pero no hace tanto calor.
sábado, febrero 5
Rodolfología.
Me estoy ahogando dentro del vaso de agua que tengo delante. El agua apenitas bailando por el movimiento del tecleo y el vaso tan estúpidamente inmóvil.
jueves, febrero 3
21
Este dia empieza a crecer
voy a ver si puedo correr
Con la mañana silbándome en la espalda
o mirarme en las burbujas.
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.
Cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien.
Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir.
Mojaré mis alas como el arbol o el angel
o quizás muera de pena.
Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante
Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi.
Y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz
Y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende y es igual a las guirnaldas.
voy a ver si puedo correr
Con la mañana silbándome en la espalda
o mirarme en las burbujas.
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.
Cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien.
Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir.
Mojaré mis alas como el arbol o el angel
o quizás muera de pena.
Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante
Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi.
Y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz
Y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende y es igual a las guirnaldas.
Canción para los días de la vida- Spinetta
jueves, enero 27
No sé bien en que momento, giré la cabeza y me distraje. Tal vez choqué con el viento, me tropecé con una piedra, se me pegó chicle en el zapato. O algún pájaro me defecó en el sweater.
O alguien me lastimó, se me quemó la comida, escuché algo que no debería.
Con algo me choqué.
la vida
los amigos
los padres
los abuelos
los pajaritos
O alguien me lastimó, se me quemó la comida, escuché algo que no debería.
Con algo me choqué.
la vida
los amigos
los padres
los abuelos
los pajaritos
miércoles, enero 26
martes, enero 25
inconexo.
Nos roímos la piel hasta el hartazgo, la cólera del ambicioso que defenestra la belleza del cuerpo transformandolo en una fiera insaciable.
Alguna vez te mantuve en vigilia en la llanura de mi vientre. Nos mezclabamos como la tierra, nos uníamos como tierra y agua.
Un barro espeso que se derrama, se amalgama con el suelo, corre libre.
Alguna vez te mantuve en vigilia en la llanura de mi vientre. Nos mezclabamos como la tierra, nos uníamos como tierra y agua.
Un barro espeso que se derrama, se amalgama con el suelo, corre libre.
Se deja caer en la ladera del hoy, sin pensar dónde puede desembocar mañana.
martes, enero 18
fah.
Los enredos me agobian. Algunos le dicen destino, otros, mera casualidad y otros 'mala leche'.
La vida tiene un -a veces sutíl- estilo para poder compaginar hasta las cosas más insólitas en una gran maraña de hilado fino.
Una gran huelga de ovejas esquiladas, por favor.
La vida tiene un -a veces sutíl- estilo para poder compaginar hasta las cosas más insólitas en una gran maraña de hilado fino.
Una gran huelga de ovejas esquiladas, por favor.
lunes, enero 17
sábado, diciembre 25
sábado, diciembre 18
en las venas.
Por qué estás en la penumbra? La radio suena en algún lugar. Tanta música absurda, es mejor que comencés a hablar.
Es que me estallás la cabeza.
miércoles, diciembre 15
martes, diciembre 14
sed
La botella vacía. El vaso lleno.
El vaso medio lleno.
El vaso se vacía.
La botella vacía.
El vaso medio vacío.
Una última gota serpenteando desde la comisura de la boca hasta caer sobre mis piernas.
No la escuché, la sentí. Creí que la escuché, pero la sentí. Estaba fría.
La botella vacía, el vaso vacío. Mi cuerpo, la piel, una extensión árida que cubre la noche.
Tengo ganas de aullarle un rato a la luna. Qué raro la luna, ahí colgada.
Tanta agua.
El vaso medio lleno.
El vaso se vacía.
La botella vacía.
El vaso medio vacío.
Una última gota serpenteando desde la comisura de la boca hasta caer sobre mis piernas.
No la escuché, la sentí. Creí que la escuché, pero la sentí. Estaba fría.
La botella vacía, el vaso vacío. Mi cuerpo, la piel, una extensión árida que cubre la noche.
Tengo ganas de aullarle un rato a la luna. Qué raro la luna, ahí colgada.
Tanta agua.
domingo, diciembre 12
miércoles, diciembre 8
otro tema.
Me asomé, de curiosa nomás. Era un agujero en la tierra, bien pero bien profundo. De esos con mucho eco, tenebrosos. Me asomé y me caí.
Estoy ciega, sorda, muda. Tengo las manos atadas, el corazón destrozado en una bolsa de coto. Venas verdes. Te comiste mis visceras. Mi cerebro. Me atrincheraste y devoraste mi corazón.
Y yo que soy una curiosa, y que no lo puedo evitar.
Jamás lo pude evitar.
Estoy ciega, sorda, muda. Tengo las manos atadas, el corazón destrozado en una bolsa de coto. Venas verdes. Te comiste mis visceras. Mi cerebro. Me atrincheraste y devoraste mi corazón.
Y yo que soy una curiosa, y que no lo puedo evitar.
Jamás lo pude evitar.
Rainman.
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
lunes, diciembre 6
martes, noviembre 30
apocalípsis.
'Cause I'm a picker
I'm a grinner
I'm a lover
And I'm a Sinner
I play my music in the sun
I'm a joker
I'm a smoker
I'm a midnight toker
I get my lovin' on the run
I'm a grinner
I'm a lover
And I'm a Sinner
I play my music in the sun
I'm a joker
I'm a smoker
I'm a midnight toker
I get my lovin' on the run
lunes, noviembre 29
morbosa.
Cuando la cago, la cago señores.
Y no hay de por medio . No hay soneto que escenifique este antagonismo fatídico.
Ni transformar, ni convertir, ni ejecutar, ni alterar o restaurar. El tiempo encarnizado en una frase tan cruenta. El tiempo.
Estar acobijada en el entre me incomoda. Entre una cosa y la otra, sí y no, entre el cielo y el infierno. Mejor dicho, ni una cosa ni la otra. Es el precipicio infinito de las cosas que jamás se van endilgar, pero que tampoco acallan, sino que están sonámbulas, farmacológicamente adormecidas y susurran incongruencias.
Entonces qué.
Entonces me río y lo estrujo. Y lo disfruto. Lo moldeo a mi gusto.
Y no hay de por medio . No hay soneto que escenifique este antagonismo fatídico.
Ni transformar, ni convertir, ni ejecutar, ni alterar o restaurar. El tiempo encarnizado en una frase tan cruenta. El tiempo.
Estar acobijada en el entre me incomoda. Entre una cosa y la otra, sí y no, entre el cielo y el infierno. Mejor dicho, ni una cosa ni la otra. Es el precipicio infinito de las cosas que jamás se van endilgar, pero que tampoco acallan, sino que están sonámbulas, farmacológicamente adormecidas y susurran incongruencias.
Entonces qué.
Entonces me río y lo estrujo. Y lo disfruto. Lo moldeo a mi gusto.
Me siento atraida obsesivamente por lo desagradable, lo cruel o lo prohibido.
Y una vez que lo escribo, lo entiendo. Y una vez que lo (me) entiendo, estoy en armonía con mi cabeza.
He dicho.
He dicho.
viernes, noviembre 26
radiohead.
I will
Lay me down
In a bunker
Underground
I won’t let this happen to my children
Meet the real world coming out of your shell
With white elephants
Sitting ducks
I will
Rise up
Little babies eyes
Lay me down
In a bunker
Underground
I won’t let this happen to my children
Meet the real world coming out of your shell
With white elephants
Sitting ducks
I will
Rise up
Little babies eyes
miércoles, noviembre 24
martes, noviembre 23
lunes, noviembre 22
miércoles, noviembre 17
iluminados.
Es difícil decidir sobre decisiones de decisiones de decisiones. Y sigue la cadena, porque estamos entre cadenas, una red de araña de plomo y -maloliente-. Estamos ciegos, insensibles, tenemos a alguien parado sobre nuestros hombros, que está parado ARRIBA de los hombros del que está parado sobre nuestros hombros. Y una persona que nos tapa la nariz y otra que nos toca el culo.
Y nos gusta.
Al final de cuentas nos gusta.
Y nos gusta.
Al final de cuentas nos gusta.
lunes, noviembre 15
oui.
Me vas a hacer feliz
vas a matarme con tu forma de ser.
Me vas a hacer reír
vas a matarme con tu forma de ser.
Me vas a hacer feliz
vas a mostrarme ese lado inconcluso.
Me vas a hacer reír
vas a mostrarme lo que no puede ser.
Me vas a hacer feliz
vas a matarme con tu forma de ser.
Me vas a hacer reír
vas a matarme con tu forma de ser.
No voy a desistir
aunque me digan que todo es tan iluso.
No voy a desistir
aunque me digan que ya no hay nada más.
Sentir hasta resistir
el karma de vivir al sur
Sentir hasta resistir
el karma de vivir sin luz.
Yo se que un día ya no habrá perdón
yo se que un día no habrá confusión
porque si confías en mí
todo estará siempre.
Me vas a hacer feliz.
vas a matarme con tu forma de ser.
Me vas a hacer reír
vas a matarme con tu forma de ser.
Me vas a hacer feliz
vas a mostrarme ese lado inconcluso.
Me vas a hacer reír

vas a mostrarme lo que no puede ser.
Me vas a hacer feliz
vas a matarme con tu forma de ser.
Me vas a hacer reír
vas a matarme con tu forma de ser.
No voy a desistir
aunque me digan que todo es tan iluso.
No voy a desistir
aunque me digan que ya no hay nada más.
Sentir hasta resistir
el karma de vivir al sur
Sentir hasta resistir
el karma de vivir sin luz.
Yo se que un día ya no habrá perdón
yo se que un día no habrá confusión
porque si confías en mí
todo estará siempre.
Me vas a hacer feliz.
La puta madre.
domingo, noviembre 14
uno de esos violines que nadie escucha.
Una semana en el bolsillo. Tantas cosas en los bolsillos. Hice una tarta de verduras y la masa estaba fea, estropeó toda la tarta. Because de fondo. El soundtrack de mi vida en un bolsillo.
Tantas polillas, tanto polvo. Tantas tartas de verdura. Tantas semanas para guardar en el bolsillo.
Tantas polillas, tanto polvo. Tantas tartas de verdura. Tantas semanas para guardar en el bolsillo.
martes, noviembre 9
lunes, noviembre 8
.
Tal vez sea un poco naif, y acepto que puede tener un montón de argumentos en contra, pero en algún punto, en la cima de alguna montaña, rodeado de nubes, escuchando ese silbido del silencio, estar en paz es gratis.
cosas que uno escribe drogado (bis) .
Como todo en la naturaleza estaba ya creado y cada ser natural tenía un propósito en el mundo. Se creó el hombre, el ser de la naturaleza sin propósito alguno. Lo único que sabe hacer es pensar, sentir e inventar cosas. Lo irónico es que tiene el proceso más lento de maduración.
En fin.
En fin.
domingo, noviembre 7
viernes, noviembre 5
La palabra clave de hoy es
Apostasía.
No le tengo miedo a la guillotina. Miedo al miedo. Qué palabra miedo. Comparte las primeras tres letras con la palabra 'mierda'.
Mierda a la guillotina.
No le tengo miedo a la guillotina. Miedo al miedo. Qué palabra miedo. Comparte las primeras tres letras con la palabra 'mierda'.
Mierda a la guillotina.
lunes, noviembre 1
Cosas que uno escribe drogado.
Me dí cuenta de que todo es una gran mentira/ nada tiene sentido. Nosotros somos los psicópatas que nacimos con poco instinto animal.
Psicópata peneano.
La necesidad de tener todo bajo control. No tiene sentido.
Nada tiene sentido.
Después de esta cagada lapicera sí-sí y habiendo un después. Después de haber sufrido una crisis fatal por una lapicera. Todo por una maldita lapicera, para después encontrar una que funcione y me permita escribir estas palabras cannabis.
Tengo pensamientos de los sesenta, las flores coptaron mi cabeza, ya nada va a ser igual.
Tengo ideas que me atormentan, que me estancan. Todo pierde el sentido muy rápido, antes que me pueda entusiasmar o justo después de entusiasmarme.
Berenjenas con alas. Patos con cuatro alas. Una cabeza reversible.
Qué hijo de puta fue al que se le ocurrió empezar a vender sus cosas en la historia de la humanidad, nos cagó la vida a todos. Maldito dinero.
lavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasola
He borrado varias cosas en la lista de las cosas que hacer en la vida. Eso fue lo que hice este año. ¿Animarse a más?
Psicópata peneano -bis.
Podría ser una canción de pescado rabioso, si alguien lo entiende que me mande un mail urgente a la dirección que aparece en el perfil.
Psicópata peneano.
La necesidad de tener todo bajo control. No tiene sentido.
Nada tiene sentido.
Después de esta cagada lapicera sí-sí y habiendo un después. Después de haber sufrido una crisis fatal por una lapicera. Todo por una maldita lapicera, para después encontrar una que funcione y me permita escribir estas palabras cannabis.
Tengo pensamientos de los sesenta, las flores coptaron mi cabeza, ya nada va a ser igual.
Tengo ideas que me atormentan, que me estancan. Todo pierde el sentido muy rápido, antes que me pueda entusiasmar o justo después de entusiasmarme.
Berenjenas con alas. Patos con cuatro alas. Una cabeza reversible.
Qué hijo de puta fue al que se le ocurrió empezar a vender sus cosas en la historia de la humanidad, nos cagó la vida a todos. Maldito dinero.
lavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasolalavidaesunasola
He borrado varias cosas en la lista de las cosas que hacer en la vida. Eso fue lo que hice este año. ¿Animarse a más?
Psicópata peneano -bis.
Podría ser una canción de pescado rabioso, si alguien lo entiende que me mande un mail urgente a la dirección que aparece en el perfil.
atras, adelante y a los costados.
-El tiempo es arena en mis manos- Me desperté con esa frase tan asquerosamente trillada retumbandomé en el cerebro de una punta a otra.
Y por algún lado tenía que eyectarse.
Primero de noviembre ya, como si eso significase algo.
Bailamos a la deriva hasta que dejamos de bailar, qué fragilidad.
Y por algún lado tenía que eyectarse.
Primero de noviembre ya, como si eso significase algo.
Bailamos a la deriva hasta que dejamos de bailar, qué fragilidad.
domingo, octubre 31
martes, octubre 26
imposibles.
Hace unas horas tuve el sueño más absurdo (pero un absurdo que podría llegar a suceder, excepto la parte de la gente mutante y la guerra). Qué extraño, todavía estoy confundida.
Me dió gusto volver a besarte.
Me dió gusto volver a besarte.
domingo, octubre 24
martes, octubre 19
mucho frío .
El -porquesí-, inmediatamente te das cuenta, las palabras que tocan el timbre.
En la llanura de las dos cuestiones, en ese 'entre' me descascaro. Voy dejando recortes de piel por el camino, pedazos de una sábana fina que va abrigando la tierra.
Me asombra el poder que tenés de aniquilarme en una estúpida pausa para respirar.
En la llanura de las dos cuestiones, en ese 'entre' me descascaro. Voy dejando recortes de piel por el camino, pedazos de una sábana fina que va abrigando la tierra.
Me asombra el poder que tenés de aniquilarme en una estúpida pausa para respirar.
domingo, octubre 10
jueves, octubre 7
lunes, octubre 4
viernes, octubre 1
lunes, septiembre 27
domingo, septiembre 19
sábado, septiembre 18
blow out.
La forma del amor. Un garabato esfumado, ojos con cataratas, una ensalada a medio terminar en la heladera. Esperar lo que llega. que no te das cuenta que llegó porque estás muy ocupada regando las plantas, secando los platos. El polvo que se adueña de todo, el polvo cubritivo del olvido, archivos interminables desordenados, de cosas, olores de colores, formas de sabores, tanto humo, tanta agua, cataratas.
Y ceder, ceder un poco más que el elástico del calzoncillo que planché esta mañana. Adueñarme de una cucharita que me pareció simpática.
Al final del día me siento una escultura de enredadera obsesivamente podada para que se vea bien.
Resulta que el otoño nunca llegó. No me enteré del reloj, no me enteré que el día, que la noche, que el viento. No me acuedo las veces que me paré en seco, no me acuerdo como llegué acá. Qué giro, qué se detuvo. O yo, en seco. Una y otra vez. Cómo llegué a este párrafo.
Hace poco le vi la cara a la muerte de muy cerca, le vi la cara a dios, le vi la cara a tantas personas que no conocía. Sentí tanto, tan todo, tan tanto, tan visceral. Un retorno a la nada que me ahoga y me desahoga casi morbosamente.
El enjambre tan cuidadosamente hilado de la vida, la cantidad de veces que se te engancha la piel, el pelo en el alambre de púa o te da escozor acariciar las sábanas de tu abuela, el perfume de tu padre, la comodidad de las pantuflas.
El todo que atormenta.
Y ceder, ceder un poco más que el elástico del calzoncillo que planché esta mañana. Adueñarme de una cucharita que me pareció simpática.
Al final del día me siento una escultura de enredadera obsesivamente podada para que se vea bien.
Resulta que el otoño nunca llegó. No me enteré del reloj, no me enteré que el día, que la noche, que el viento. No me acuedo las veces que me paré en seco, no me acuerdo como llegué acá. Qué giro, qué se detuvo. O yo, en seco. Una y otra vez. Cómo llegué a este párrafo.
Hace poco le vi la cara a la muerte de muy cerca, le vi la cara a dios, le vi la cara a tantas personas que no conocía. Sentí tanto, tan todo, tan tanto, tan visceral. Un retorno a la nada que me ahoga y me desahoga casi morbosamente.
El enjambre tan cuidadosamente hilado de la vida, la cantidad de veces que se te engancha la piel, el pelo en el alambre de púa o te da escozor acariciar las sábanas de tu abuela, el perfume de tu padre, la comodidad de las pantuflas.
El todo que atormenta.
domingo, septiembre 12
sábado, agosto 21
guitarra visceral.
Una ráfaga de viento o dos. El pelo en el ojo. La idea persistente como el pelo en el ojo. Me va llenando de a gotas. Cambio de color. Tres lágrimas desembocan, indudablemente por el pelo en el ojo.
O fue esa maldita guitarra, mi costumbre de darme cuenta de las cosas, de una forma bastante aleatoria. Pero natural al fin, espontánea.
Salió de muy adentro, como los mocos, el pis o el vómito.
Mis entrañas.
O fue esa maldita guitarra, mi costumbre de darme cuenta de las cosas, de una forma bastante aleatoria. Pero natural al fin, espontánea.
Salió de muy adentro, como los mocos, el pis o el vómito.
Mis entrañas.
sábado, agosto 14
alcázar .
Apreté la almohada embebida hasta cansarme, y me tomé ese lánguido licor de lágrimas.
Otra curda de desamor.
Otra curda de desamor.
lunes, agosto 2
en. sa
Billy joel y este vaso de yoghurt. Galletitas light, un pucho. Las paredes blancas como si les hubiesen lamido la historia. Una ensalada sin sal. Un tanguito. Mendrugos del olvido. Hoy recargué la batería. El ala que se arrastra y se arrastra y deja un caminito de plumitas en el bosque. Hoy no. La ventana, más allá de la ventana, más acá de la ventana. La ventana. Pasar por la casa de tu padre y no tocarle el timbre. Y lo mismo con la casa de tu madre. Esto está bien?
Esto está bien?
Esto está bien?
viernes, julio 30
miércoles, julio 7
lunes, julio 5
sábado, junio 26
en invierno nos queremos morir .
Te pegabas a mi, pegabas tu pecho contra mis tetas, me hacías doler pero no te dije nada. Estaba distraída. Con la mano izquierda intentaba esconder una bombacha sucia que me había olvidado sobre la cama. Giraste la cabeza para ver qué era lo que me estaba entreteniendo, los colores se subían a mi cara, casi que me quemaba. Intentaste agarrarla, líodemanosdededos, manoteo, me la sacaste y empezaste a olerla, a lamerla. Yo te miraba, sabía que íbamos a cojer. Entre la distracción y el movimiento grotesco de tu lengua, me paré, te paraste. te dije algo del piso, me arrodillé mientras vos pensabas que te la iba a chupar, tenía en mente otra cosa. Te traje hacia mí, estábamos los dos arrodillados ahora, con un movimiento brusco te senté, te apoyé contra la cama. "No tengo forros". Casi ni lo pensé, pero el forro que había en el cajón ya estaba en mi mano, ahora en tu mano, ahora en tu pene, tu pene adentro mío y un calor que se extendía, se extendía fuera de mí, casi que llenaba toda la habitación. Me puse en cuclillas para moverme mejor, unos minutos de placer, "he pecado, he pecado" sonaba, creo que yo te lo cantaba al oído. Exploté en un orgasmo, te miré y te pregunté si habías llegado, me miraste. Me miraste, me miraste tanto, tan tanto, tan adentro. "No sé que me pasa con vos"
lunes.
Estaba tu pecho otra vez asfixiandome, tan amplio. Las gotas de transpiración formaban caminitos, sorteando los pelos.
Otra vez tu pecho, tu pecho azul, la lluvia, el verano, el otoño, todas esas avenidas asfixiandome y no había nada que me salve, no había palabras.
Tu pecho azul y esas gotitas que no dicen nada.
Otra vez tu pecho, tu pecho azul, la lluvia, el verano, el otoño, todas esas avenidas asfixiandome y no había nada que me salve, no había palabras.
Tu pecho azul y esas gotitas que no dicen nada.
s
Es increíble como te podés golpear con cosas invisibles a cada rato, y que la vida se te cague de un segundo a otro. Hay tantas baldosas flojas. Realmente me asusta.
Me asusta.
Me
asusta.
Me asusta.
Me
asusta.
forradas .
Quiero decir nada más que me inclino por la religión de café y pucho a las 9:00 am.
Muy breve.
Muy breve.
viernes, junio 18
jueves, junio 17
de los mil diablos.
Cuando no hago lo que debería y hago lo que no. Cuando lo que debería es lo que no hago y lo que no debería es lo que sí. Cuando no sé si realmente estoy haciendo lo que debería y no, lo que no debería. O, tal vez, no debería hacer nada. O todo lo contrario. Tal vez al revés. Con salchichas y puré y bebidas energizantes mentoladas. Un porro. Dos porros. Un vaso bien frío de coca-cola.
Una noche de placer, una noche de llanto. La balanza bien equilibrada, negro y blanco, malbec y cabernet, rubio y morocho, lápiz y lapicera.
Al final qué diablos importa todo esto.
No lo sé, realmente.
Una noche de placer, una noche de llanto. La balanza bien equilibrada, negro y blanco, malbec y cabernet, rubio y morocho, lápiz y lapicera.
Al final qué diablos importa todo esto.
No lo sé, realmente.
domingo, junio 13
Hijo a Padre .
Cuando decís "yo lo que tenía que hacer ya lo hice" te estás rajando.
Eso no lo tengo que hacer yo, lo tenés que hacer vos.
Matilde (la psicóloga) no es parte de la familia, papá. No podés pasarte la vida dependiendo de Matilde, hacés todo lo que te dice ella. Hacés todo. Sí, mejor.
Mejor. (Mejor?)
Eso no lo tengo que hacer yo, lo tenés que hacer vos.
Matilde (la psicóloga) no es parte de la familia, papá. No podés pasarte la vida dependiendo de Matilde, hacés todo lo que te dice ella. Hacés todo. Sí, mejor.
Mejor. (Mejor?)
sábado, junio 5
desastre.
Tengo un par de cuervos revoloteándome en la cabeza, deseosos de que me rompa el cráneo y poder comerse algo de mi jugoso cerebro. Cerebro húmedo recién desenlatado.
Es que lo tengo tan desordenado que me tienta agarrar cualquier pedazo de cemento y darle un par de tumbos a ver si se acomoda. Aunque sea un par de ideas. Los patitos en fila, los jugadores, el moño más o menos arreglado.
Escucho ruidos, sí. Escucho todo, ese es mi problema. Estoy abierta a todo, cualquier dedo se me puede meter en el ojo y cualquier mierda puede pasar por mi oreja. Como si tuviese un cartel de "Mi hogar es su hogar" o alguna de esas boludeces que estaban escritas en unos felpudos que solía comprar mi abuela, hasta que se avivó. De que su casa es su casa. Falta que yo me avive un poco. Yo, yo, yo, yo, yo, yo. Sí, volví a tener unos amargos dieciseis por un ratito. Me está brotando una rebeldía incontrolable, un volcán de mierda desde mi estómago. Repulsivo, pero no lo podría haber cosificado mejor. Cosificado, perdón. Qué cosas. Pero se me antoja, voy a escribir lo que mierda se me antoja, comer lo que se me antoja, fumar lo que se me antoja, cojer como se me antoja.
Necesito antojarme, fluir un poco por la vida y no que me fluya, no me quiero quedar seca, me están chupando la sangre. Los días se me van como un pañuelo lleno de mocos en otoño. Y me quedo mirando como una boba como el papel da vueltas en el viento, y se aleja, cada vez más.
Necesito volver a enamorarme de la vida. Ser esa. Esa que era yo, que ahora no soy yo, pero fui alguna vez, creo. Creo que sí.
Creo que era yo, voy a volver a ser yo.
Es que lo tengo tan desordenado que me tienta agarrar cualquier pedazo de cemento y darle un par de tumbos a ver si se acomoda. Aunque sea un par de ideas. Los patitos en fila, los jugadores, el moño más o menos arreglado.
Escucho ruidos, sí. Escucho todo, ese es mi problema. Estoy abierta a todo, cualquier dedo se me puede meter en el ojo y cualquier mierda puede pasar por mi oreja. Como si tuviese un cartel de "Mi hogar es su hogar" o alguna de esas boludeces que estaban escritas en unos felpudos que solía comprar mi abuela, hasta que se avivó. De que su casa es su casa. Falta que yo me avive un poco. Yo, yo, yo, yo, yo, yo. Sí, volví a tener unos amargos dieciseis por un ratito. Me está brotando una rebeldía incontrolable, un volcán de mierda desde mi estómago. Repulsivo, pero no lo podría haber cosificado mejor. Cosificado, perdón. Qué cosas. Pero se me antoja, voy a escribir lo que mierda se me antoja, comer lo que se me antoja, fumar lo que se me antoja, cojer como se me antoja.
Necesito antojarme, fluir un poco por la vida y no que me fluya, no me quiero quedar seca, me están chupando la sangre. Los días se me van como un pañuelo lleno de mocos en otoño. Y me quedo mirando como una boba como el papel da vueltas en el viento, y se aleja, cada vez más.
Necesito volver a enamorarme de la vida. Ser esa. Esa que era yo, que ahora no soy yo, pero fui alguna vez, creo. Creo que sí.
Creo que era yo, voy a volver a ser yo.
lunes, mayo 3
otro.
Huelo tu nombre a dos cuadras. Me faltan dos cuadras y ya estoy pensando, pensando en que no quiero pensar, que quiero estar colgada de un árbol patas para arriba y sentir como la sangre se me acumula despacito en el cerebro. Y explota, todo el pasto embadurnado.
Es que hacía más que dos cuadras que me estaba degradando por el asfalto. Menguando, encojiendo, consumiendome con la idea de tu nombre que es la última pincelada de tu cara.
Casi que van de la mano.
Que no. Que no quiero. Que hace más de dos cuadras que no quiero. Y camino lento, voy pausando los pasos cada vez más alevosamente. La gente me mira mal, me mira con los ojos bien abiertos de gente que juzga, opina y denuncia, pero que también eructa, caga y se masturba en el retraimiento de sus casas.
Y yo pausando los pasos pausada. Pausada menguando, pensando en tu nombre, tu cara, tu pija, tu olor, tus pespuntes, tus hilos, rebordes.
Te descosí en una pausa.
Es que hacía más que dos cuadras que me estaba degradando por el asfalto. Menguando, encojiendo, consumiendome con la idea de tu nombre que es la última pincelada de tu cara.
Casi que van de la mano.
Que no. Que no quiero. Que hace más de dos cuadras que no quiero. Y camino lento, voy pausando los pasos cada vez más alevosamente. La gente me mira mal, me mira con los ojos bien abiertos de gente que juzga, opina y denuncia, pero que también eructa, caga y se masturba en el retraimiento de sus casas.
Y yo pausando los pasos pausada. Pausada menguando, pensando en tu nombre, tu cara, tu pija, tu olor, tus pespuntes, tus hilos, rebordes.
Te descosí en una pausa.
martes, abril 20
libertad .
Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos. Todos los colectivos. Todos lo colectivos.
Todos los colectivos van al cielo.
Todos los colectivos van al cielo.
miércoles, abril 7
vuelvo.
Por un momento olvidé quién soy.
Olvidé esa taza de café a cualquier posición de las agujas del reloj. Olvidé esas lapiceras y cuadernos y sweaters y mariposas y cosas turbias. Olvidé que lo tenía ahí, tum-tum. Haciendo tum-tum, haciendome saber que está ahí.
Pero hoy lo sentí, en el colectivo abarrotado de gente. Sentí ese vientito fresco en la cara, el que devuelve las ideas, las ganas de vivir, la pasión por la vida. Lo volví a sentir. Una felicidad centellante volando en el viento, solo para golpear en mi cara.
Lo encontré. Me encontré.
Olvidé esa taza de café a cualquier posición de las agujas del reloj. Olvidé esas lapiceras y cuadernos y sweaters y mariposas y cosas turbias. Olvidé que lo tenía ahí, tum-tum. Haciendo tum-tum, haciendome saber que está ahí.
Pero hoy lo sentí, en el colectivo abarrotado de gente. Sentí ese vientito fresco en la cara, el que devuelve las ideas, las ganas de vivir, la pasión por la vida. Lo volví a sentir. Una felicidad centellante volando en el viento, solo para golpear en mi cara.
Lo encontré. Me encontré.
miércoles, marzo 17
viernes, marzo 5
pucho.
Estoy casi segura que en unos cuantos años me voy a reir del cúmulo de frustración que 'tenía' a los veinte años. Casi segura.
lunes, febrero 22
demencia.
Entre los muros, sucede que los fantasmas traspasan los muros. Fantasmas desempolvados que vuelven para atormentarme un poco. No puedo cerrar los ojos, casi que se me ulceran.
Es un viejo dolor que ya se aclimató a mi ser. Que persiste a pesar que lo tapone ásperamente.
No sé qué haría sin ese dolor, le he tomado un ligero cariño.
Es un viejo dolor que ya se aclimató a mi ser. Que persiste a pesar que lo tapone ásperamente.
No sé qué haría sin ese dolor, le he tomado un ligero cariño.
domingo, enero 10
ya no.
Qué pasó?
Qué pasó?
Igual que en un tango, ibamos perdidos de la mano, bajo un cielo de verano que pasó.
Eso pasó.
Qué pasó?
Igual que en un tango, ibamos perdidos de la mano, bajo un cielo de verano que pasó.
Eso pasó.
lunes, diciembre 28
s
Quería escribir algo sobre la lentitud. Pero se me dificulta. Tengo el corazón acelerado, con ganas de querer llegar al final lo más pronto posible.
Resulta que estoy atascada en la aguja más grande del reloj. Todo está cabeza abajo cada seis horas. Se me cae el mundo.
Odio este abismo. Te veo en la parada de colectivo, dado vuelta, sin saber que te estoy mirando. Necesito ese impacto de ojos, que me devuelve algo más que el aire.
¿Qué me pasa? Se me hace dificil. Me doy vuelta y ya no estás, ya doblaste la esquina.
Se me hace aún más dificil. Siento que esos minutos sin contacto nos pueden asesinar. El tiempo, como lo odio, como odio el tiempo.
Resulta que estoy atascada en la aguja más grande del reloj. Todo está cabeza abajo cada seis horas. Se me cae el mundo.
Odio este abismo. Te veo en la parada de colectivo, dado vuelta, sin saber que te estoy mirando. Necesito ese impacto de ojos, que me devuelve algo más que el aire.
¿Qué me pasa? Se me hace dificil. Me doy vuelta y ya no estás, ya doblaste la esquina.
Se me hace aún más dificil. Siento que esos minutos sin contacto nos pueden asesinar. El tiempo, como lo odio, como odio el tiempo.
martes, diciembre 22
lunes, diciembre 21
Ch.
El año termina y las cosas van cayéndose al piso. Primero crujen las rodillas y se desploman, se forman zurcos en la piel, se rompe, sangra largo y tendido.
Maldito parquet teñido de este color tan chillón del que estamos casi henchidos.
Implosión de hemorroides con pústulas que se atiborraron en la cabeza durante el año. El cuerpo termina por desplomarse en esta pileta muy roja. Plaf!
Plaf, las cosas al piso. En declive, sin ningún tipo de reminiscencia.
Y mi conciencia, diciendome al oído para que yo solo escuche, haciendome caer en la cuenta de que en años anteriores hubiese escrito palabras más cercanas a elementos mágicos, objetos de colores, revolución, lo que mierda fuere. Y que en este momento solo puedo pensar así, la taza de café medio vacía, con edulcorante ácido, intomable; o fumar compulsivamente.
No, nada peor que la ignorancia conciente, por decisión. Admirable, realmente.
Maldito parquet teñido de este color tan chillón del que estamos casi henchidos.
Implosión de hemorroides con pústulas que se atiborraron en la cabeza durante el año. El cuerpo termina por desplomarse en esta pileta muy roja. Plaf!
Plaf, las cosas al piso. En declive, sin ningún tipo de reminiscencia.
Y mi conciencia, diciendome al oído para que yo solo escuche, haciendome caer en la cuenta de que en años anteriores hubiese escrito palabras más cercanas a elementos mágicos, objetos de colores, revolución, lo que mierda fuere. Y que en este momento solo puedo pensar así, la taza de café medio vacía, con edulcorante ácido, intomable; o fumar compulsivamente.
No, nada peor que la ignorancia conciente, por decisión. Admirable, realmente.
miércoles, diciembre 9
sólido.
Se me licúa la costumbre con un bocinazo. Muchos bocinazos, muchas luces, las caras mezcladas. Las caras mezcladas que formaban una sola cara osiforme. Y las luces ¡cuántas luces! parecían pájaros en llamas.
Creo que voy perdiendo los sentidos, contando las baldosas, perdiendo sentido.
Me duelen los pies, pierdo sentido, tres baldosas.
Dos luces.
Una cara.
Creo que voy perdiendo los sentidos, contando las baldosas, perdiendo sentido.
Me duelen los pies, pierdo sentido, tres baldosas.
Dos luces.
Una cara.
martes, diciembre 1
miércoles, noviembre 25
domingo, noviembre 15
tantas colillas, tan poco humo.
Escupo una uña y algo de sangre. Las náuseas retornan, pero no son náuseas. Es presión, magna presión y en todo el cuerpo. Luego se focaliza en la cabeza, el centro de mi poder, desde donde se maneja toda la artillería pesada.
Un cortocircuito o dos y salta.
Salta una lágrima, apenas del tamaño de la dignidad que me quedó hoy y salpica un poco la tabla del retrete.
Hoy soy el alma más fea del mundo. Una cornuda conciente.
Una pena, dos penas, tres penas abrazar la almohada, abrazar al gato que duerme sobre mi almohada. Y alguien que me abrace mientras abrazo al gato que duerme sobre mi almohada.
Y
que me ame tanto como a la libertad.
Un cortocircuito o dos y salta.
Salta una lágrima, apenas del tamaño de la dignidad que me quedó hoy y salpica un poco la tabla del retrete.
Hoy soy el alma más fea del mundo. Una cornuda conciente.
Una pena, dos penas, tres penas abrazar la almohada, abrazar al gato que duerme sobre mi almohada. Y alguien que me abrace mientras abrazo al gato que duerme sobre mi almohada.
Y
que me ame tanto como a la libertad.
sábado, noviembre 14
lunes, noviembre 9
inerte.
Alguna vez me encontré en el fondo del espejo, con la mirada perdida y un hedor lúgubre, nauseabundo.
Embadurnada de mierda con la mirada exactamenteseñalandoconexactitudlanadaexacta.
Lejano vacío pupilar.
Me encontré pensando que todo montículo de mierda es poroso, y por los poros entra luz, al menos aire fresco.
Y que las cosas no son imposibles. O son completamente posibles o posibles a medias.
Embadurnada de mierda con la mirada exactamenteseñalandoconexactitudlanadaexacta.
Lejano vacío pupilar.
Me encontré pensando que todo montículo de mierda es poroso, y por los poros entra luz, al menos aire fresco.
Y que las cosas no son imposibles. O son completamente posibles o posibles a medias.
domingo, noviembre 8
lunes, noviembre 2
jueves, octubre 29
euritmia .
Una vez más sucumbo ante la vorágine de las letras, de las palabras, de todos los libros que leí. Estoy rodeada de puntos que forman una recta infinita que es mi vida, puntos incuestionables, porque los escribieron otras personas y eso los hace legítimos, inamobibles.
Por fin comprendo, o descanso en la idea de que el cerebro no se desvanece en la almohada, sino que se metamorfosea en algo más real, un más aca, dentro mío, casi tangible. No es necesario salir de mi espacio para dejarme discurrir en la desesperación por lo coetáneo o en esa necesidad de un caos constante.
La idea tiene un solo desagüe, caos y paz, la anarquía de nuevas letras, nuevas palabras.
Pequeños caos en sí mismos, la paz de mi cama, el aletargue de soñar despierta nuevas historias, un absceso de plectro incontrolable. Morir en cada punto. Tocar la muerte, hacerle el amor. Hacerle el amor a las letras.
La paz, que solamente me acobija cuando relamente siento que no me quedé con lo que me dan, que nunca me quedo sentada viendo como la vida ocurre.
Por fin comprendo, o descanso en la idea de que el cerebro no se desvanece en la almohada, sino que se metamorfosea en algo más real, un más aca, dentro mío, casi tangible. No es necesario salir de mi espacio para dejarme discurrir en la desesperación por lo coetáneo o en esa necesidad de un caos constante.
La idea tiene un solo desagüe, caos y paz, la anarquía de nuevas letras, nuevas palabras.
Pequeños caos en sí mismos, la paz de mi cama, el aletargue de soñar despierta nuevas historias, un absceso de plectro incontrolable. Morir en cada punto. Tocar la muerte, hacerle el amor. Hacerle el amor a las letras.
La paz, que solamente me acobija cuando relamente siento que no me quedé con lo que me dan, que nunca me quedo sentada viendo como la vida ocurre.
domingo, octubre 25
creep.
Flor, ¿si el cerebro se muere, se muere el alma, también?
No, papá. El alma no se muere.
Entonces miré en el espejo como se me endurecía el corazón como una piedra. Me pesa tanto el pecho, tanto tanto. Me gustaría dejarlo en la mesita de luz por un rato.
No, papá. El alma no se muere.
Entonces miré en el espejo como se me endurecía el corazón como una piedra. Me pesa tanto el pecho, tanto tanto. Me gustaría dejarlo en la mesita de luz por un rato.
domingo, octubre 18
ct.
Estaba pensando, el sol me miraba, estaba pensando. El sol me miraba cada vez más fuerte, casi que picaba. Y pensaba, pensaba que la vida es como un cigarrillo, y pensaba en toda la gente que pensó eso alguna vez. Toda esa ceniza.
miércoles, octubre 14
lunes, octubre 12
tenho.
A algunos nos costó, a algunos les costó más que a nosotros. Siempre hay alguién atrás. Siempre hay alguien adelante. Y a los costados y cruzando la calle. Alguien qué, cuándo. Se nos hacen difíciles todos esos zapatos, pantuflas. El callo del otro entre las narices. Hay veces que lo capto en cámara lenta, generalmente cuando estoy en un colectivo, o en el subte. El aroma a gente. Es difícil, se nos hace dificil el otro, la idea de un otro.
miércoles, octubre 7
miércoles, septiembre 30
yo sé que existe .
Es encontrarte en el fondo del vaso, más pesado que el agua como la ceniza o la sangre, que se separa y se acopla y forma figuras. Es el fondo del vaso, que estaba lleno, casi que se derramaba. Y ya no, te encontré en el fondo, mutando, partiendote en mil pedazos para volver a recomponerte y mirarme, encontrarme a mí. No es coincidencia, no es éxtasis, no es el último cigarrillo del paquete.
Es que se me pegaron los labios de haber estado tanto tiempo en silencio.
Es que se me pegaron los labios de haber estado tanto tiempo en silencio.
domingo, septiembre 27
agua de rio.
Puedo ver todo lo que pasa a mis espaldas porque tengo un agujero en el estómago que me lo permite.
jueves, septiembre 24
todos los días la muerte del sol queda inconclusa.
.
Siempre tengo las llaves de mi casa en algún bolsillo de la ropa que uso. Es sentirme un poco en casa, como la seguridad que da una alianza o una puerta blindada. Pero en una forma más simple o que me deja más psicológicamente tranquila (también la alianza, claro).
Así que todas las baldosas que piso en el día, las piso jugueteando con las llaves en la mano, en el bolsillo. Y escucho el tintineo mientras camino. Y me siento apenas en casa, apenas café, apenas almohada.
Estar en casa es el último suspiro de todos los días, el que se inhala más fuerte y profundo que los demás. Tengo las paredes enturbiadas con historias mórbidas, que se adormecen con la medialuz del velador que está sobre el parlante.
Me arrinconan un poco más todos los días y tengo un reflector en la cabeza. Estoy sola rodeada de nada y tengo que hablar de algo, pero no sé de qué.
Tengo las llaves en el bolsillo y ahí viene el subte, o vienen la luz del subte precedida por el subte y yo pienso que tengo ganas de vivir. Y que no me quiero olvidar de todas las cosas bonitas que me dijeron alguna vez, pero que no hay remedio, porque el amor se vaporiza. El amor esmero, el amor imbécil, amor al arte, amor a dios.
Quiero sentir que me hacen el amor y tener las llaves entre los dedos. Quiero sentir esa cosa que se cree sentir, pero que no se siente y que solo son cosquillas vagas o una idea algo desorientada. Es tan dificil.
¿La loca soy yo o están locos todos los demás?
Yo tenía una idea malograda del amor, pero la tenía.
Siempre tengo las llaves de mi casa en algún bolsillo de la ropa que uso. Es sentirme un poco en casa, como la seguridad que da una alianza o una puerta blindada. Pero en una forma más simple o que me deja más psicológicamente tranquila (también la alianza, claro).
Así que todas las baldosas que piso en el día, las piso jugueteando con las llaves en la mano, en el bolsillo. Y escucho el tintineo mientras camino. Y me siento apenas en casa, apenas café, apenas almohada.
Estar en casa es el último suspiro de todos los días, el que se inhala más fuerte y profundo que los demás. Tengo las paredes enturbiadas con historias mórbidas, que se adormecen con la medialuz del velador que está sobre el parlante.
Me arrinconan un poco más todos los días y tengo un reflector en la cabeza. Estoy sola rodeada de nada y tengo que hablar de algo, pero no sé de qué.
Tengo las llaves en el bolsillo y ahí viene el subte, o vienen la luz del subte precedida por el subte y yo pienso que tengo ganas de vivir. Y que no me quiero olvidar de todas las cosas bonitas que me dijeron alguna vez, pero que no hay remedio, porque el amor se vaporiza. El amor esmero, el amor imbécil, amor al arte, amor a dios.
Quiero sentir que me hacen el amor y tener las llaves entre los dedos. Quiero sentir esa cosa que se cree sentir, pero que no se siente y que solo son cosquillas vagas o una idea algo desorientada. Es tan dificil.
¿La loca soy yo o están locos todos los demás?
Yo tenía una idea malograda del amor, pero la tenía.
martes, septiembre 22
Como el viento voy a ver.
Hoy aprendí que realmente y a fin de cuentas la edad de los dinosaurios no importa. Yo me deshice del reloj hace un largo tiempo atrás.
sábado, septiembre 19
acopio.
Freías tus huevos como ojos. Ojos fritos. Ojos de huevo. Los ojos que se fríen como huevos en una sartén porque el sol está en el punto más alto y la vista no se aparta, y quema.
El sol quema como nunca, quema los adoquines, los pequeños espacios entre los autos, el espacio intangible que nos alberga y nos separa.
Q-u-e-m-a
Nos estamos friendo lentamente, nos estamos derritiendo sobre pasto seco meado por perros callejeros.
Creo que nunca nos importó.
El sol quema como nunca, quema los adoquines, los pequeños espacios entre los autos, el espacio intangible que nos alberga y nos separa.
Q-u-e-m-a
Nos estamos friendo lentamente, nos estamos derritiendo sobre pasto seco meado por perros callejeros.
Creo que nunca nos importó.
martes, septiembre 15
around.
Tengo una autopista de hormigas, más o menos. Me contaron que estoy enamorada, pero yo no les creo. Es que salé mucho (demasiado, dicen) la comida. Con cada bocado un vaso de agua. Pero la autopista sigue ahí, inalcanzable. Me tendría que sacar las víceras para lograr algo, pero ensuciaría toda la cocina y tendría que limpiarla de nuevo.
sábado, septiembre 12
ñ
Yo quise el fin y había más
Yo quise más, no había fin
Lo que yo quise encontrar
Estaba atrás y no aquí.
Desde las sombras no ví las
Sombras y no ví luz.
No voy a llorar
Si nadie me acompaña
No voy a dejar ni un camino sin andar
Aunque sea el fin del amor
Yo he visto el fin del disfraz
Yo quiero el fin del dolor
Pero no hay fin siempre hay más.
No existe sombra,
No existe culpa,
No existe cruz.
Nada más, gracias Charly.
Yo quise más, no había fin
Lo que yo quise encontrar
Estaba atrás y no aquí.
Desde las sombras no ví las
Sombras y no ví luz.
No voy a llorar
Si nadie me acompaña
No voy a dejar ni un camino sin andar
Aunque sea el fin del amor
Yo he visto el fin del disfraz
Yo quiero el fin del dolor
Pero no hay fin siempre hay más.
No existe sombra,
No existe culpa,
No existe cruz.
Nada más, gracias Charly.
miércoles, septiembre 9
martes, septiembre 8
.
Por qué te quedás en Vía Muerta?
Por qué te quedás en Vía Muerta?
No se por qué vas hacia ese lugar
donde todos han descarrilado
Porqué no te animás a despegar? Yo te digo
por qué te quedás en Vía Muerta?
Por qué te quedás en Vía Muerta?
No se por qué vas hacia ese lugar
donde todos han descarrilado
Porqué no te animás a despegar?
Yo te digo por qué.
Por qué te quedás en Vía Muerta?
No se por qué vas hacia ese lugar
donde todos han descarrilado
Porqué no te animás a despegar? Yo te digo
por qué te quedás en Vía Muerta?
Por qué te quedás en Vía Muerta?
No se por qué vas hacia ese lugar
donde todos han descarrilado
Porqué no te animás a despegar?
Yo te digo por qué.
lunes, septiembre 7
prohibido...
domingo, septiembre 6
hiperestésica .
"Cuando me muerda la pena, no voy a llorar"
Bajé del colectivo y unos pasos ulteriores bajé las escaleras al subte, muy prudente. Siempre odié las escaleras, no nos llevamos muy bien. Compré mi boleto, vino el subte, subí. Sola en el vagón, en todo el vagón, con cara de nada, con cara de estoy viva y respiro pero no me doy cuenta. Hija del culo, digamos, o bruja cachavacha. Cachchchchchchchavacha. Fea y prostituta. El ego se fue al parque de la costa a divertirse en la montaña rusa verde, y me dejo sentada en este banquito, con un perfume nuevo, con un kilo de chocolate y nada de ganas de comerlo.
Desconectada, estoy desconectada, voy en monopatín cuesta abajo, ruedo cuesta abajo y me raspo las rodillas y los codos, apenas sangra, apenas duele. Es una cascada de mugre, de ideas mugrientas y perspicaces, tan volátiles que ya me las olvidé. Como todos los besos que me dejan un puente de baba interminable.
Tengo la epidermis hiperestésica, inaliviada. El amor a gotas ácidas abnegadas que me cuajan la piel en un simple viaje solitario en subte.
Me tragué el subte, me lo tragué todo y eructé pompas de un brillante verde que flotaron hacia la superficie y le contaron a la humanidad que aún existo, resignada, menguada, ultrajada, violada, aminorada, displicente, apática. Y respiro, respiro tanto que a veces me brillan los ojos del sosiego de respirar. El aire me lengüetea la cara y no puedo rehuir de la idea de que cerrar los ojos es un suicidio fatal.
Pero llego a donde tenía que llegar, tengo las manos vacías y una sensación de postergue en el corazón, si es que tengo corazón.
Es incoherente cuanto me fastidia pestañar.
Bajé del colectivo y unos pasos ulteriores bajé las escaleras al subte, muy prudente. Siempre odié las escaleras, no nos llevamos muy bien. Compré mi boleto, vino el subte, subí. Sola en el vagón, en todo el vagón, con cara de nada, con cara de estoy viva y respiro pero no me doy cuenta. Hija del culo, digamos, o bruja cachavacha. Cachchchchchchchavacha. Fea y prostituta. El ego se fue al parque de la costa a divertirse en la montaña rusa verde, y me dejo sentada en este banquito, con un perfume nuevo, con un kilo de chocolate y nada de ganas de comerlo.
Desconectada, estoy desconectada, voy en monopatín cuesta abajo, ruedo cuesta abajo y me raspo las rodillas y los codos, apenas sangra, apenas duele. Es una cascada de mugre, de ideas mugrientas y perspicaces, tan volátiles que ya me las olvidé. Como todos los besos que me dejan un puente de baba interminable.
Tengo la epidermis hiperestésica, inaliviada. El amor a gotas ácidas abnegadas que me cuajan la piel en un simple viaje solitario en subte.
Me tragué el subte, me lo tragué todo y eructé pompas de un brillante verde que flotaron hacia la superficie y le contaron a la humanidad que aún existo, resignada, menguada, ultrajada, violada, aminorada, displicente, apática. Y respiro, respiro tanto que a veces me brillan los ojos del sosiego de respirar. El aire me lengüetea la cara y no puedo rehuir de la idea de que cerrar los ojos es un suicidio fatal.
Pero llego a donde tenía que llegar, tengo las manos vacías y una sensación de postergue en el corazón, si es que tengo corazón.
Es incoherente cuanto me fastidia pestañar.
jueves, septiembre 3
inmune.
Tengo tantas cosas en ebullición. Tantos recuerdos haciendo ruido, pequeños vestigios de lo que sea que me tironean de la falda mientras yo no les doy de comer. Output, digamos.
Tengo recuerdos que desvarían, me siento bien. Lo peor es que me siento bien, porque aquello que siento discurre entre la idea de lo que tengo que sentir, lo que tengo que sentir y lo que realmente siento. En esa ensalada me siento bien, me abrazo.
Tengo recuerdos que desvarían, me siento bien. Lo peor es que me siento bien, porque aquello que siento discurre entre la idea de lo que tengo que sentir, lo que tengo que sentir y lo que realmente siento. En esa ensalada me siento bien, me abrazo.
miércoles, septiembre 2
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




