jueves, mayo 29

red appetizer .

Todo pasó muy rápido.

Fue tan rápido que hubo un precipicio atrás del otro. Un precipicio con fondo de tela mal cosida y otro precipicio cuando este fondo se descosió. Y había muchos pies y manos y un infierno.
Gente hablando en geringoso, plata que me falta de la caja, la ropa sucia, destiempos, encontronazos y ese efecto dominó de malas pasadas. Una atrás de la otra, una patada atrás de la otra mientras uno va cayendo, hundiéndose en la espesura del no-estar-bien.
Y sabiendo, quiero decir, saber de ante mano que las cosas van a empeorar, le van a salir callos y pelos en lugares desagradables. Y yo voy a tener que limar los callos y... cortar los pelos y.

Y. Siempre y.

Por lo menos el 'y' me llena las páginas. Es mi 'entre'.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Viví, por favor, viví.

Sandro dijo...

Ya habíamos hablado de esto...
O sea, no de esto en particular, pero de esto en general.

Besotes