martes, octubre 3

desacato escéptico.

Yo podría decirte, por ahí que hace má o menos un mes que no lloro y vos
pensarías que en algún momento la insensibilidad me invadió. Lo negaría, porque
no, verte llorar no me hace sonreir. Te daría las mil y una refutaciones
justificando mi falsa sensibilidad y por ahí ni me fijé si seguía
allí.

Sólo que tiré una monedita en el cordón de la vereda de mi
casa imaginando que era una fuente, deseando que allí estuviera, en algún
pliegue de mi piel.Vos me mirarías atónito, procederías a sonreirle sutilmente a
mi incongruencia, tomar mis manos y sin decir ni una palabra, me besarías,
demostrándome que la vida es mucho más simple de lo que parece.