viernes, junio 15

un remache

.

Lejos, se me va el cuestionamiento, la cuestión cuestionada y toda la mierda anterior.

Se despide el instante en un frenesí de cólera absurda que no siento. Esa que no siento y a veces muy a la noche, cuando todo duerme, me pregunto si debería y todo termina profundo, en sueño, sin respuesta.

Y es raro que se fecunden las cuestiones y caigan en una cascada que se desborda y termina en una fusión híbrida. Las cuestiones se anudan en una trenza interminable, aburrida, plomo en las pestañas.

Las cuestiones... . Sería mejor que pesaran lo que una pluma, que las soplemos como el polvo de un viejo cuadro del que no nos percatamos.


Y porqué no un bonus de sueño colectivo?

Que no se nos haga dificil lo imposible
ni fácil lo que está al alcance de nuestra mano.
Todo cobra sentido y valor
ese que solo nosotros le damos.