martes, agosto 2

Tengo un gato en el regazo y tanta electricidad. Es increible como decanta todo y como hubiese decantado diferente si hubiese movido ese peón o esa torre de otra manera, o si no los hubiese movido para nada. Y Billie Holiday rompiendome la cabeza de nuevo con esa melancolía del ahora, del porqué del ahora, de la maldita añoranza de -tiempos mejores-. Recuerdos selectivos para hundirnos un poco más. Un poquito más.
Y tal vez no haya nada puntual y los látigos invisibles de la rutina se me enredaron en los tobillos. O me los imaginé tanto, que ahora hasta los veo y los siento.

Coltrane, Burroughs, Giger, Nietzsche, Freud, Mapplerthorpe. malditos sean .

Me perdí, no sé como empezaba esta historia.

3 comentarios:

un barrilete dijo...

:)
te leo y me sale una sonrisa, aunque no debiera.

Enrique Arias Valencia dijo...

La sonrisa es señal de contacto con lo divino. Sobre todo si sonríes al maldecir.

Brenda Castillo dijo...

hey buen carisma, bato las palmas, frases, sin lugar a duda, salidas del alma
abrazo

Brenda Ladurie