martes, enero 31

la olla.

En la cueva otra vez, rodeada de algunas luces que no puedo tocar. Salidas que no puedo atravesar. Imaginándome otros tiempos venideros que no son este y que todavía no fueron. Cuando las raíces toquen el suelo y se alimenten de tanto barro, de tanta sangre. Cuando pueda despegar los ojos de estas cuatro paredes que absorven y ni siquiera pueda rozar tu piel con el recuerdo.

Seguro, cuando todo eso suceda, algo blanquísimo que lastime mis ojos y algún fuego que hierva van a hacerme feliz.

sábado, enero 28

agonía.

Toda la planicie del reojo en una agonía violenta. Rojo exagerado.
Humo entre el rojo exagerado.

imágenes y pausa.

El tiempo que trotanomeroza.




No puedo sentirlo.

domingo, enero 1

uno solo.

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Quisiera evitar

contemplar
al tiempo
y ver;

lo inmóvil, lo invencible

vencido y
apacible

yaciendo

en los laureles del recuerdo.



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